
Todos sabemos que el aire acondicionado puede ser el mejor aliado ante el sofocante calor del verano. Pero hay muchas otras alternativas que nos ofrecen ventajas, como el caso del ventilador eléctrico. Dicho aparato a través del movimiento de sus aspas, nos ofrece un poco de aire en las tardes de verano con un precio mucho más asequible.
Durante el uso de un ventilador el consumo energético es mucho menor y su uso es de lo más sencillo, pues simplemente hay que enchufarlo, darle al botón de encendido y dejar que el aparato empiece a girar sus aspas para refrescarnos. Además, tiene una gran capacidad de adaptación, pues podemos moverlo a cualquier habitación e incluso sacarlo al exterior para hacer más agradable el ambiente durante una comida en el jardín.
¡Usa los dos a la vez!
En muchas hogares, es común contar con los dos aparatos: tanto el aire acondicionado como el ventilador, ya que ambos pueden ofrecer bienestar en diferentes momentos. Además, la combinación de ambos aparatos puede ser beneficiosa para el ahorro en la factura. ¿Cómo lo conseguimos? Muy sencillo, simplemente tienes que poner el ventilador cerca del aire acondicionado y este ayudará a que el aire se disperse hasta el último rincón de la casa. También podremos subir unos grados el aire acondicionado sin sufrir el calor y ahorrar alrededor de un 6% en consumo eléctrico.