
Todos anhelamos tener el mayor confort en nuestras casas y, para ello, solemos usar tanto el aire acondicionado como los humidificadores para ambientar el hogar. Pero, ¿es esta práctica recomendable?
El humidificador de aire
Un aire seco puede ser realmente incómodo para muchas personas, a las cuales les provoca problemas comunes como piel seca, labios cortados e incluso sangrados de nariz cuando la humedad de la estancia está por debajo de lo normal. Es por eso que se usa el humidificador, ya que se encarga de elevar los niveles de humedad a partir de la conversión del agua en vapor impulsado al aire del hogar.
El aire acondicionado
El aire acondicionado se encarga, a partir de los cambios de estado de un líquido, de enfriar el hogar para conseguir un mayor confort en cualquier habitación pero, a su vez, a través del proceso de cambio para conseguir el mejor ambiente, conseguimos que el aire se deshumidifique.
¿Juntos o separados?
Al usar los dos aparatos a la vez, lo que ocurre, en cierta manera, es que lucha un aparato contra el otro, ya que, mientras que el aire acondicionado enfría eliminando la humedad, se desperdicia energía agregando más humedad en el aire con un humidificador.
La solución para poder usar ambos aparatos a la vez, es conseguir una unidad de aire acondicionado, cada vez más habituales en el mercado, que combinen las dos acciones: enfriar y humidificar de manera simultánea. En este caso, no tendrás que elegir entre un aparato u otro, si no, que con uno solo, podrás mantener la temperatura perfecta y unos niveles de humedad idóneos en tu propio hogar.