
La calidad del aire que respiras en tu casa también puede estar muy contaminado. La falta de ventilación, exceso de humedad o mala limpieza son factores que aumentan el riesgo de que el aire en el hogar tenga contaminación. Pero, ¿cómo podemos hacer para que esto no suceda?
Ventila diariamente las estancias de tu casa. Con este simple acto permitirás que las partículas contaminantes se vayan al exterior y el aire se renueve. Las primeras horas de la mañana son el mejor momento para hacerlo, ya que hay menos tráfico y el aire se encuentra en mejores condiciones.
Un elemento que te puede ayudar a purificar tu vivienda son las plantas, además también te ayudarán a eliminar la humedad. Puedes colocarlas en cualquier estancia de tu casa. También, las fibras naturales son las más recomendables en el momento de hacerse con muebles o textiles.
Llevar una limpieza periódica de cortinas, sofás, alfombras y muebles es otro de los hábitos que no debes desatender. Descuidándolos estamos fomentando la aparición de ácaros en el ambiente. Para ello, se aconseja lavarlos de manera periódica para que estén siempre frescos y limpios.
Los aparatos electrónicos también generan contaminación en el ambiente. Por este motivo, es aconsejable apagar todos los que no estemos utilizando, incluyendo interruptores de adaptadores.
Por último, un aparato que puede ayudarte con este problema son los purificadores de aire. Con ellos, te garantizarás que el aire de tu hogar tenga menos ácaros y humedad. Además, también aportará una sensación térmica más confortable.